Tipos de mamoplastia

La mamoplastia es una cirugía estética que permite realizar mejoras en el pecho. Sin embargo, existen 3 tipos de mamoplastia bien definidas y diferenciadas como son la mamoplastia de aumento (que es el tipo más común), la mamoplastia de reducción de pechos y la mamoplastia de reconstrucción. Cualquiera de las técnicas de mamoplastia podrán aumentar o disminuir el volumen de los senos respectivamente y cada tipo de mamoplastia tiene unas características bien definidas.

  • Mamoplastia de aumento Esta cirugía plástica es conocida popularmente como el aumento de mamas. Como lo que se desea y se busca es tener mayor cantidad de pechos, se utilizan implantes de solución salina o gel de silicona para generar un mayor volumen en el busto. En la actualidad existen implantes resistentes con una vida útil de más de 10 años. Además, los implantes vienen en varias formas y tamaños para que la paciente pueda elegir cual es el implante que mejor satisface sus necesidades.
  • Mamoplastia de reducción de pechos. Esta cirugía consiste en extraer volumen del pecho quitando tejidos. Este procedimiento está indicado para aquellas mujeres que tienen sus senos demasiado grandes y pesados, producto de un exceso de grasa en la mama, un exceso de glándula mamaria o de piel, que hace que la zona se vea envejecida. También se puede utilizar para corregir una asimetría entre los pechos, o para emparejar los tamaños de los pezones. Es muy usual que las mujeres, cuando pasan de los 40 años, y han pasado por varios embarazos o fluctuaciones en el peso, vean que sus mamas se caen, resultando antiestéticas y molestas. Una mamoplastia de reducción de pechos ayudará a mejorar la apariencia del busto.
  • Mamoplastia de reconstrucción. Este tipo de mamoplastia se realiza en aquellos casos en los que ha sido necesario extirpar una mama, por ejemplo a causa de una enfermedad (por ejemplo cáncer de mama) y de no realizarse la mujer quedaría sin pechos o solamente con uno. La mamoplastia de reconstrucción se puede llevar a cabo con implantes comunes. En los casos más complejos, en los que mediante la mastectomía (extracción de la mama) se ha arrancado tejido, puede añadirse nuevo tejido graso de la propia paciente para mejorar el aspecto de la superficie de sus pechos. En aquellos casos en los que la mujer ha sido sometida a radiación, la piel queda reseca y pierde elasticidad, por lo que el cirujano deberá utilizar todos sus accesorios quirúrgicos para que la piel pueda ceder lo suficiente para añadir la prótesis dentro de la mama.