Problemas psicológicos posteriores
A pesar de que la mamoplastia de reconstrucción suele producir unos altos niveles de satisfacción y que las mujeres se encuentran más a gusto con su imagen física después de la intervención, no en todos los casos es fácil la adaptación a la nueva imagen. En ocasiones, puede que tras la operación la paciente siga padeciendo algunos problemas de índole psicológica. Pasamos a explicar los más significativos:
- La autoestima no mejora: Volver a recuperar el pecho perdido, a pesar de que suele resultar muy positivo para muchas mujeres, ya que vuelven a sentirse completas y recuperan el sentido de feminidad que creían perdido, no es la solución en todos los casos. Hay que tener en cuenta que los conflictos emocionales que se viven durante el proceso del cáncer y la mastectomía son muy duros y que no todos tienen que ver con la pérdida del pecho. Superar un cáncer de mama supone enfrentarse al miedo a la muerte, pasar por la angustia de no saber si lo superaremos durante meses, vivir situaciones de ansiedad, depresión… Es ilógico pensar que todos estos sentimientos negativos se desvanecerán con la reconstrucción del pecho. Muchos de estos conflictos emocionales y psicológicos continuarán presentes tras la operación. La autoestima puede continuar herida al pensar que no podemos confiar en nuestro propio cuerpo, que nuestra imagen no es como la que teníamos antes del cáncer, que nuestras relaciones con los demás no volverán a ser iguales… Superar todos estos miedos y volver a tener confianza en nosotras mismas puede suponer un proceso muy largo en el que necesitaremos toda nuestra fuerza, el apoyo de las personas que tenemos alrededor y, muy posiblemente, la ayuda de un profesional de la psicología.
- Problemas en la relación de pareja: Muchas relaciones de pareja se ven afectadas por el cáncer de mama y la pérdida del pecho. Aunque en esos momentos la mujer está muy centrada en su propio dolor, ya que es la que está sufriendo la enfermedad, no debemos olvidar que su pareja también sufre. Es muy difícil enfrentarse a esta situación: pueden no saber qué decir ni cómo comportarse, tener miedo y sentirse angustiados por la posible pérdida del ser amado, no ser capaces de comportarse de forma natural ante la pérdida del pecho… Como consecuencia de todo esto, la comunicación, las relaciones afectivas y las sexuales pueden deteriorarse. La recuperación del pecho por sí sola no mejorará la relación y la devolverá al punto en el que estaba antes del diagnostico del cáncer. Para solucionar estos conflictos de pareja ambos deberán comunicarse y ser abiertos y sinceros. Hay terapias de pareja especializadas en estos problemas, que permiten la recuperación de los canales de comunicación y de las relaciones afectivas y sexuales.
- Rechazo o dificultad de adaptación al nuevo pecho: El nuevo pecho no será exactamente igual al que hemos perdido, ni en aspecto ni en sensibilidad. Si no somos totalmente conscientes de esto antes de la mamografía de reconstrucción, nos encontraremos frustradas tras la operación. Podemos percibir el nuevo pecho como algo ajeno que nos causa rechazo y que nos desagrada, con lo cual la operación, en lugar de hacernos sentir mejor, agravará nuestros problemas de aceptación física. Existen ejercicios de masaje y drenaje linfático manual que, al ser estímulos táctiles, pueden ayudar a la mujer a normalizar su sensibilidad y aceptar con más facilidad su nueva realidad corporal. También existe la posibilidad de acudir a un psicólogo o a grupos de apoyo.
