La Cirugía de mamoplastia de reducción explicada
Cuando una mujer tiene pechos que son demasiado grandes o que no son proporcionados al tamaño de su cuerpo, suele padecer dolores de espalda y también una cierta incomodidad al desplazarse o al vestirse además de padecer ciertos complejos. En estos casos, la mamoplastia de reducción se convierte en una buena alternativa para disminuir el volumen de su pecho. A través de esta operación, el cirujano retira tejido mamario, grasa y piel sobrante, reduciendo el tamaño de las mamas y haciéndolas más firmes.
La mamoplastia de reducción mamaria es una técnica quirúrgica que se practica a aquellas mujeres, mayores de 20 años, que sufren de aumento (o hipertrofia) de mama. Como condiciones previas a la cirugía, el médico pedirá estudios previos y exámenes de laboratorio (incluyendo una radiografía, ecografía y una mamografía). El cirujano también pedirá a la paciente que no tome aspirinas, ni antinflamatorios, ni pastillas anticonceptivas, ni alcohol, ni tabaco ni drogas por lo menos las 4 semanas previas a la operación.
La cirugía de reducción no necesita de internación y dura entre 1 y 3 horas. El cirujano plástico podrá utilizar anestesia local o general, aunque la anestesia local unida a una sedación oral es lo más habitual.
LA CIRUGIA DE MAMOPLASTIA DE REDUCCION EXPLICADA
Una vez que el paciente está bajo los efectos de la anestesia, el cirujano realiza las incisiones con el bisturí. Cada cirujano puede realizar diferentes tipos de incisiones que variarán en función de la cantidad de tejido que se desea extraer. La incisión más común es un corte en forma de T invertida, aunque si hubiera que extraer una cantidad importante de tejidos, sería probable que el cirujano eligiera otro tipo de incisiones, en forma de L o de Y invertida, que le permitirá mejores maniobras con el instrumental. La elección de la incisión tendrá que ver con el tamaño, la forma y la cantidad de tejido mamario que se deben extraer. Generalmente, se realizan incisiones alrededor del pezón, que pueden extenderse de manera horizontal o vertical al pliegue submamario.
Una vez se ha completado la retirada del tejido mamario, el cirujano recolocará los pezones si fuera necesario, poniendo énfasis en que ambos queden simétricos y que las mamas queden similares entre sí, para luego proceder a suturar las heridas.
Durante los siguientes 7 días, el paciente deberá utilizar un apósito quirúrgico que colocará el médico para inmovilizar las suturas. Después, y durante aproximadamente 60 días, la paciente utilizará un sujetador especial para mamoplastia de reducción.
Los resultados podrán notarse una vez se vayan los efectos de la anestesia, sobre todo si se ha extraído mucha cantidad de tejido mamario. Al poco tiempo, la paciente notará el pecho más ligero y se dará cuenta del peso que se ha quitado de encima.
