Buena Candidata al Aumento de Mamas

La mamoplastia o la operación de aumento de mamas, es una cirugía estética que se lleva a cabo para mejorar el tamaño y la forma de las mamas. La imagen de una mujer y sobre todo la confianza en sí misma, puede verse distorsionada y disminuida por tener mamas muy pequeñas, de tamaños dispares o por la falta de alguna de ellas. Para solucionar estos problemas, ya sea para equilibrar el tamaño de ambas mamas, generar un volumen acorde a su gusto o para reconstruir una mama después de una cirugía de cáncer de mama, la mujer puede someterse a una mamoplastia de aumento.

La mejor candidata para una operación de aumento de mamas será aquella mujer que:

  • Goza de plena salud física y mental
  • Desea mejorar su apariencia y su autoestima.
  • Quiera tener pechos o mamas más grandes y firmes
  • Quiera corregir alguna asimetría en los pechos, producto de una fluctuación de peso o de los embarazos.
  • La decisión de operarse venga de ella misma y no de la opinión de otras personas como un novio, la opinión de una amiga, etc. La cirugía de aumento de mamas es una operación que supone un cambio estético importante para la mujer y por ello es importante que ella esté completamente convencida de que la quiere llevar a cabo.

El aumento de mamas es una cirugía sencilla, a través de la cual se puede mejorar la apariencia y como consecuencia, la autoestima y la confianza en una misma. Sin embargo, y antes de decidirse por una mamoplastia de aumento la mujer y el médico tendrán que analizar cuidadosamente cuales son sus expectativas, las ventajas, los riesgos y los posibles resultados de la operación.

Al margen de que la última palabra sobre la adecuación de una candidata a la operación de aumento de mamas la debería de dar el cirujano plástico, existe un prototipo de candidata ideal a la mamoplastia de aumento. Una buena candidata es una mujer delgada, con senos pequeños, que ya es adulta y que ha dejado de crecer. Aunque la mamoplastia de aumento no impide la lactancia materna, algunas mujeres que se han sometido a un aumento de mamas han tenido problemas con la lactancia. Por este motivo, muchos cirujanos plásticos recomiendan que, de no ser algo realmente urgente, una mujer espere a realizarse la mamoplastia de aumento hasta que ya ha tenido un bebé y que haya transcurrido el periodo de lactancia, para evitar así posibles complicaciones y problemas durante la lactancia.