Preparación psicológica para la reconstrucción de pecho

Si la reconstrucción mamaria se realiza en la misma intervención de la extirpación, no será necesaria una preparación psicológica específica para la mamoplastia. Además, realizar la reconstrucción de manera inmediata tiene la ventaja de que la mujer en ningún momento tiene que pasar por la sensación de pérdida del pecho y el sentimiento de encontrarse mutilada.

Sin embargo, si por razones médicas o por decisión personal, la reconstrucción no se realiza inmediatamente sino de forma diferida, la paciente necesitará prepararse para la operación. A pesar de que es una intervención muy segura y con altísimos niveles de satisfacción, el estado emocional de la paciente puede requerir que tenga en cuenta los siguientes puntos:

  • Consigue información: Hay grupos de apoyo y páginas y foros de Internet donde puedes informarte de los puntos clave de la operación y el postratamiento y entrar en contacto con personas que están pasando o han pasado por tu misma situación. Además, tu cirujano podrá aclararte todas las dudas que te surjan. Tener toda la información posible te permitirá tomar una decisión con más seguridad y afrontar la operación con más confianza.
  • Analiza tu decisión de pasar por la operación: Tras haber superado un cáncer, es normal estar cansada de medicamentos, intervenciones, ingresos en el hospital… No es obligatorio que te sometas a una reconstrucción mamaria si no te sientes con fuerzas para pasar por ello. Hay mujeres que utilizan implantes en su ropa interior o que asumen la mastectomía y no la ocultan. Algunas lo hacen durante un tiempo, hasta que deciden intervenirse, y otras lo deciden para toda la vida. Tú eres la dueña de tu cuerpo y la única que debe decidir qué es lo que quieres hacer y si quieres pasar por una mamoplastia o no. No te dejes llevar por opiniones de familiares, amigos, pareja… Sólo debes pasar por la operación si tú lo deseas y cuando estés preparada para ello.
  • Busca apoyo: Nadie espera que puedas pasar por esta dura experiencia tú sola. Tanto el cáncer como la mastectomía provocan sentimientos de ansiedad, angustia, depresión, ira, problemas sociales y emocionales, disminución de la autoestima… Busca la ayuda y el apoyo de la gente que te rodea, seguramente estarán esperando poder ofrecértela. Si es necesario también puedes acudir a grupos de apoyo o a un psicólogo que pueda ayudarte a sentirte mejor.

Autoestima y reconstrucción de pecho

Tanto el cáncer como la pérdida de uno o ambos pechos suponen un duro golpe para la autoestima de la mujer y para su equilibrio y bienestar emocional. Tras el diagnóstico y durante todo el proceso de superación del cáncer de mama, la persona afectada atravesará todas las fases típicas de una depresión: incredulidad, rebeldía, ira, pena… Esto hará que durante meses pase por una “montaña rusa” emocional, que tendrá repercusiones en su vida familiar, de pareja, social, laboral…

La persona afectada sentirá que su propio cuerpo la ha traicionado, que ella no merecía que la pasará esto, que no es justo… Todo esto puede hacer que pierda confianza en sí misma y que su autoestima se reduzca con ello.

La pérdida del pecho hace también que la mujer se sienta mutilada, que piense que ha perdido una parte importante de su feminidad. Por ello, se sentirá menos atractiva y pensará que no podrá gustarle a nadie, con lo que su confianza en sus cualidades físicas disminuirá. Si además su pareja no consigue comportarse con naturalidad sino que experimenta rechazo, incomodidad, lastima o cualquier otra reacción negativa, las relaciones sexuales y emocionales también se resentirán, causando que la paciente se sienta aún menos segura como mujer. Esto provocará una disminución de su autoconcepto y su autoestima.

Desde el punto de vista social también pueden producirse problemas. La gente puede no saber qué decir y cómo comportarse, lo que causará un comportamiento artificial en el que puede imperar la compasión, la sobreprotección, el rechazo… Todo esto puede provocar un aislamiento por parte de la mujer, con la consiguiente pérdida de autoestima.

La mamoplastia de reconstrucción ayuda a la mujer a sentirse completa de nuevo, recuperar su sentimiento de feminidad, sentirse más segura y, por todo ello, recuperar la autoestima. La reconstrucción puede hacer tanto de forma inmediata como diferida (unos meses después de la extirpación del pecho). La reconstrucción inmediata permite que la mujer siga conservando el volumen donde antes tenía el pecho y por lo tanto evita la sensación de haber sido mutilada. La reconstrucción diferida proporciona grandes niveles de satisfacción, ya que la mujer pasa de no tener nada a volver a tener un pecho.

Ambas opciones permiten que las mujeres que se someten a una reconstrucción mamaria eleven su autoestima, se sientan más a gusto con su cuerpo, mejoren sus relaciones sociales y de pareja, recuperen su sentido de feminidad… De todos modos, esta operación no es la panacea que hará que todos los conflictos psicológicos y emocionales desaparezcan. El trauma de pasar por un cáncer y por la pérdida de un pecho pueden causar mucho dolor y tener muchas consecuencias a nivel emocional, por lo que en muchas ocasiones, será necesaria la intervención de un psicólogo que pueda ayudar en la recuperación.

Sentido de feminidad y pérdida del pecho

En la sociedad occidental el pecho de la mujer es un símbolo erótico y de feminidad. Es uno de los caracteres sexuales más importantes en la figura femenina, por lo que perderlo puede suponer graves problemas psicológicos, emocionales y sexuales.

Las reacciones de los demás, y sobre todo de sus parejas, pueden agravar el problema. Si los demás muestran lastima o rechazo ante su nuevo aspecto, ellas se sentirán rechazadas. Si es su pareja la que manifiesta ese rechazo, los problemas psicológicos, emocionales y de pareja pueden ser muy graves.

El problema que suele suceder en las parejas en las que la mujer ha tenido que someterse a una mastectomía no es tanto el rechazo por parte del hombre, sino el no saber cómo comportarse. Es una situación nueva y difícil para ambos y la pareja puede no saber expresar que sigue queriéndola, que nada va a cambiar entre ellos, que sigue deseándola y queriéndola como siempre… Sin embargo, la mujer, muy insegura y susceptible en su nueva situación, puede interpretar de forma errónea cualquier conducta de su pareja. Puede pensar que ya no la encuentra deseable, que no la ve como una mujer completa, que ya no es femenina…

Además, si la mujer tiene que seguir terapia hormonal sustitutiva o quimioterapia para tratar la enfermedad, notará otros efectos secundarios que pueden agravar esta situación. Estas terapias pueden provocar un descenso del deseo sexual, lo que puede desencadenar aún más problemas en la relación. Si no hay una buena comunicación entre los miembros de la pareja, esto puede provocar graves conflictos y, por desgracia, la separación en algunos casos.

Hay mujeres que pueden superarlo por sí mismas y que se sienten femeninas, atractivas y deseables a pesar de haber perdido un pecho. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, este proceso es duro y largo y la mujer necesitará toda la ayuda que pueda conseguir. Además del apoyo de su familia y amigos, de grupos de apoyo, de terapia psicológica y de pareja, el sistema de Seguridad Social ofrece en nuestro país la opción de realizarse una mamoplastia de reconstrucción de forma gratuita a todas las mujeres que tienen que pasar por una mastectomía. Los estudios señalan que las mujeres que se someten a esta operación se sienten más a gusto con su cuerpo y dejan de experimentar sentimientos negativos sobre su feminidad.

El trauma de perder un pecho

Las mujeres mastectomizadas, además de haber tenido que pasar por el infierno de luchar contra el cáncer, se encuentran también con el trauma de haber perdido uno o ambos pechos y tener que adaptarse a su nuevo aspecto.

Perder un pecho supone un gran cambio en nuestro aspecto físico y no es fácil adaptarse a su visión. La sola contemplación en el espejo de las cicatrices y del pecho mastectomizado pueden hacer que sintamos rabia, lastima de nosotras mismas, rechazo… Además, viviremos con el miedo de que los demás (y sobre todo nuestra pareja) experimenten las mismas reacciones negativas. Todo esto puede conducirnos a un rechazo completo de nuestro aspecto físico, aislamiento de los demás, depresión….

Además, en nuestra sociedad los “defectos” físicos no son bien aceptados. Existe una especie de regla no escrita que nos exige no “molestar” a los demás con visiones que no resultan agradables. Las mujeres mastectomizadas se verán obligadas a ocultar su pecho, aunque ellas lo hayan aceptado y se encuentren fuertes y seguras de sí mismas. Nada de llevar una prenda escotada y ni pensar en ponerse en topless en la playa. La sociedad las culpabiliza, como si fuesen responsables de lo que les ha pasado.

Las mujeres que han perdido un pecho necesitarán toda la ayuda posible para superar este problema. Deben buscar el apoyo de sus familiares y amigos, buscar grupos de apoyo en los que poder compartir sus vivencias con mujeres en su misma situación, requerir ayuda psicológica si la necesitan… Volver a aceptarse a una misma y sentirse segura en el aspecto físico será una tarea ardua y llena de altibajos.

En estos casos, la cirugía de reconstrucción es una opción que debe decidirse libremente y que puede ayudar a mejorar el concepto físico que la mujer tiene de sí misma. Es posible que la mujer no se sienta preparada psicológicamente para una nueva cirugía, un nuevo postratamiento, pasar por más médicos y hospitales… También existe la posibilidad de que acepte su nuevo aspecto y se encuentre fuerte y confiada y decida que no necesita una reconstrucción para seguir adelante con su vida. Otras muchas, sin embargo, intentarán recuperar su antiguo aspecto tanto como sea posible, por lo que la mamoplastia de reconstrucción será su mejor opción.